La Protección Continua de Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 11 jun
- 2 min de lectura
La Biblia en un año:
Marcos 15:21-47 / 1 Reyes 11 / Oseas 13
Salmo 129:1
"«Muchas veces me han perseguido desde mi juventud», que lo diga ahora Israel. «Muchas veces me han perseguido desde mi juventud, pero no han prevalecido contra mí. -»Sobre mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos»."
Este salmo es otro de la serie de quince titulados Cántico gradual. Cuando los peregrinos llegaban a Jerusalén para recordar las muchas liberaciones pasadas de Dios (como en las Fiestas de la Pascua o de los Tabernáculos), oraban con confianza por la protección continua de Dios y la derrota de sus muchos enemigos.
El salmista presenta esto como el testimonio de Israel (puede decir ahora Israel). Los descendientes del pacto de Abraham, Isaac y Jacob han soportado una aflicción única y malvada a lo largo de su historia.
Este es el feliz testimonio de Israel. El odio a los judíos se ha encendido contra ellos durante siglos, sin embargo, los enemigos del pueblo judío nunca han triunfado ni prevalecieron contra ellos.
El salmista describe las muchas aflicciones de Israel como si sus enemigos pasaran sobre sus cuerpos tendidos con un arado. Esta es una vívida imagen de sufrimiento y subyugación, ser completamente humillado ante los enemigos de uno.
Los surcos eran largos, profundos. Aun así, Israel siguió vivo. Las heridas hablan de lo que sufrieron, no de lo que los define. Dios convierte los surcos en testimonios.
Dios te bendiga, tu pasado de heridas no es tu final, tal vez araron tu espalda, te dejaron marcas, pero aquí sigues. Si el Señor te sostuvo antes, te sostendrá hoy, las circunstancias podrán arar tu vida, pero no cosecharán, fuerte abrazo.
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