Clama a Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- hace 5 días
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La Biblia en un año:
1 Corintios 2 / 1 Reyes 15:1-32 / Joel 2:12-32
Salmo 130:1-2
"Desde lo más profundo, oh Señor, he clamado a Ti ¡Señor, oye mi voz! Estén atentos Tus oídos a la voz de mis súplicas."
Este Salmo comienza con un testimonio personal del rescate de Dios de las profundidades de la culpa. Desde allí, el autor asciende paso a paso a un lugar donde puede dar confianza a los demás en su confianza en Dios.
Anteriormente en los salmos ha habido clamores desde lo profundo de la tierra (Salmo 71:20) o desde lo profundo del sepulcro (Salmo 86:13). Una vez más, desde un lugar de profundo y abrumador peligro, el salmista clama a YHWH, el Dios del pacto de Israel.
Los traductores usan la palabra Jehová para traducir el nombre YHWH en la primera línea de este salmo, y Señor para traducir el nombre de Adonai en la segunda línea. Cada palabra es un título o nombre del Dios de la Biblia, el Creador del cielo y la tierra. Aquí, el salmista llama a Adonai, su maestro y gobernante, pidiéndole que escuche su voz, pues sabía que para Dios el escuchar a su pueblo es ayudar a su pueblo.
El salmista no finge estar bien. Está en el pozo: culpa, dolor, crisis. Pero la esperanza empieza ahí mismo: cuando ya no puede más, clama. Y clamar es fe en acción.
Dios te bendiga, Clama sabiendo que Dios tiene oídos atentos. No estás gritando al vacío. El Señor se inclina para escucharte. Congrégate, aunque estés en lo profundo, no estás solo. El pozo es lugar de clamor, y el clamor la oración que Dios escucha, fuerte abrazo.
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