Todo Está en las Manos de Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 18 abr 2024
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Mateo 26:1-25 / Números 35-36 / Job 3
Porque Tu justicia, oh Dios, alcanza hasta los cielos, Tú que has hecho grandes cosas; oh Dios, ¿quién como Tú? Tú que me has hecho ver muchas angustias y aflicciones, me volverás a dar vida, y me levantarás de nuevo de las profundidades de la tierra. Aumenta Tú mi grandeza y vuelve a consolarme. Salmo 71:19-21
El salmista considera la grandeza de Dios, primero en que Su Justicia era de un orden diferente a la de los hombres, muy superior (excelso) a la de los hombres; y segundo, en que Dios es el que ha hecho grandes cosas, más allá de lo que los hombres pueden hacer.
La inmensa justicia y el poder de Dios le hacían preguntar: Oh Dios, ¿quién como tú?
Él entendía que todas las cosas estaban en las manos de Dios y que si él había experimentado muchas angustias y males, eso también se lo había mostrado Dios. Ese mismo Dios también podía darle vida y levantarlo de los abismos de la tierra.
Más que una oración, esta era una proclamación confiada. Aunque era mayor en años, todavía esperaba que Dios aumentara su grandeza y continuara consolándolo.
Dios te bendiga, nunca dudes de Dios. Nunca digas que Él te ha abandonado u olvidado. Nunca pienses que Él es indolente. Él volverá a dar vida, y jamás se olvida de ninguno de sus hijos, fuerte abrazo.

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