Rechazo Hacia el Pecado
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 25 feb
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Hechos 26:19-32 / 1 Samuel 1:1-2:11 / Salmos 49
Salmo 119:157-158
"Muchos son mis perseguidores y mis adversarios, pero yo no me aparto de Tus testimonios. Veo a los malvados y me repugnan, porque no guardan Tu palabra."
El salmista vivía la vida en el mundo real, no estaba protegido en un ambiente constante de estudio de las Escrituras. Su confianza en la Palabra de Dios se forjó en el mundo real, un mundo lleno de perseguidores y enemigos.
La presencia de tantos perseguidores y enemigos no desesperaba al salmista ni lo hacía dudar del amor de Dios por él. No tenía la expectativa de que una vida piadosa fuera una vida libre de problemas. En cambio, estaba decidido a mantenerse enfocado en la Palabra de Dios.
No era que el salmista esperara un comportamiento piadoso de los impíos – algo sobre lo que Pablo advirtió (1 Corintios 5:9-13). Se sentía disgustado porque Dios y Su Palabra estaban siendo deshonrados, incluso si provenía de los que habían caído en deshonra.
Esta sensibilidad hacia el pecado y esa pasión por la gloria de Dios es completamente característica del avivamiento por el que el salmista ora repetidamente en esta sección.
Dios te bendiga, clama al Señor para que no encuentres placer alguno en el estar en medio de pecadores, que se despierte en ti la compasión al pensar en su destino eterno y te de valor y respaldo para hablar de la Gracia, la Misericordia y la Salvación que vienen de Dios, fuerte abrazo.
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