Promesa de Liberación y Seguridad
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 24 ene 2025
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Juan 11:28-57 / 2 Crónicas 12-13 / Salmos 76
Salmo 90:9-10
"Porque has puesto al Señor, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada."
Los principios y promesas en los versículos 10 al 16 están dirigidos a aquellos que confían en YHWH, haciéndolo su habitación – su fuente de vida y satisfacción.
Se repiten las promesas anteriores (versículos 5-8) de seguridad y protección incluso en tiempos de plaga. Una vez más, esto no se considera una promesa absoluta para todos los creyentes en todas las circunstancias, porque el amado pueblo de Dios ha caído en mal o ha muerto en plaga. Es la feliz expectativa del salmista y una expresión general de la protección, el consuelo y el cuidado de Dios por su pueblo.
Martín Lutero escribió que esto se refiere a ‘alguien que realmente habita y que no solo parece habitar y no solo se imagina que habita’ en Dios.
Esta y otras promesas similares no deben entenderse absoluta y universalmente, como si ningún hombre verdaderamente bueno pudiera ser cortado por la plaga u otras calamidades comunes, lo cual es confirmado tanto por otros textos sencillos de las Escrituras como por una experiencia incuestionable. Dios no dice que no nos sobrevendrán aflicciones, sino que ningún mal.
Dios te bendiga, pon al Señor primero, hazlo tu habitación, no te apartes ni te sueltes, confía en Él y recibirás Su protección y Cuidado, congrégate busca Su presencia y descansa en Él, feliz fin de semana, fuerte abrazo.

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