Plantando Cara a la Aflicción
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 24 abr 2025
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
1 Timoteo 4 / Isaías 38-39 / Salmos 119:121-144
Salmo 102:8-11
"Mis enemigos me han afrentado todo el día; los que me escarnecen han usado mi nombre como maldición. Porque he comido cenizas por pan, y con lágrimas he mezclado mi bebida, a causa de Tu indignación y de Tu enojo; pues Tú me has levantado y me has rechazado. Mis días son como sombra que se alarga; y yo me seco como la hierba."
La aflicción del salmista venía de algo más que mala salud; tenía enemigos en su contra. Se le oponían con constante desaprobación y rechazo. Ellos añadían un tono de burla y maldición.
La vida del salmista parecía ser un duelo constante. Las marcas del duelo – cenizas y lágrimas le eran tan familiares como la comida y la bebida.
El duelo era aún más amargo debido a la sensación de que esta aflicción venía como una especie de castigo de Dios.
Abrumado por una sensación de rechazo divino, sentía que su vida era corta y tenía poco sentido.
Dios te bendiga, nuestra condición pecaminosa nos hace sentir indignos, y no es malo que ocurra, porque es la forma en que podemos percibir la perfección y santidad de Dios, el enemigo también conoce nuestro pecado, y lo utiliza para avergonzarnos, solo la Gracia de Dios nos libera del pecado, y solo el sacrificio de Cristo nos limpia de maldad, cree y acepta ese sacrificio cómo suficiente para acercarte al Padre, fuerte abrazo.

Comentarios