Orar Con Entendimiento*
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 7 nov 2024
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
1 Corintios 4 / 1 Reyes 17 / Amós 1
Salmo 86:2
"Guarda mi alma, pues soy piadoso; Tú eres mi Dios; salva a Tu siervo que en Ti confía"
El problema de David era desesperado; sentía que sin la ayuda de Dios podría perecer. Teniendo en cuenta las muchas personas que se oponían a él, tenía motivos para estar preocupado.
Esto no era una afirmación de santidad absoluta. David sabía que era un pecador; que había pecado y que pecaría. Sin embargo, también sabía que, como hombre entre otros hombres – y especialmente junto a los que estaban en su contra – él era un hombre piadoso.
David basa esta súplica en tres ideas similares, todas arraigadas en el hecho de que él estaba conectado con Dios.
·Soy piadoso: “Estoy conectado contigo moralmente Dios; Acepto Tu santidad en mi propia vida”.
·Dios mío: “Estoy conectado contigo con adoración y honor”.
·Salva tú… a tu siervo que en ti confía: “Estoy conectado contigo en confianza y fe”.
En todo esto vemos cuán inteligente y bien pensada era la oración de David. Cuando llegó al trono de Dios, llegó con un pensamiento cuidadoso.
Dios te bendiga, es necesario acercarse al Señor con inteligencia y pensamientos claros en la oración. Cuando te presentes ante el Trono de Dios, llega con un pensamiento cuidadoso, Nuestro Padre disfruta que desarrollemos cada una de las capacidades que Él nos ha dado, fuerte abrazo.

Comentarios