Nuestra Vida Está en las Manos de Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 5 may 2025
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
2 Timoteo 4 / Jeremías 11-12 / Salmos 124
Salmo 102:23
"Él debilitó mis fuerzas en el camino; acortó mis días."
El salmista comenzó este cántico reconociendo su propia debilidad (versículos 1-11). Luego alabó a Dios por su liberación y victoria final (versículos 12-22). Ahora, en la última sección de este salmo, confiesa una vez más su debilidad y fragilidad.
Además, el salmista reconoce que era Dios quien causaba o permitía su debilidad y fragilidad. Aquí el salmista escribe con un punto muy parecido al del apóstol Pablo siglos adelante, quien vio el plan de Dios e incluso se glorió en su debilidad personal.
Dios te bendiga, refúgiate en el Señor, permite que Él sea tu fortaleza y alégrate en tu debilidad porque ahí Dios se hace fuerte, feliz semana, que el Señor traiga respuestas a tu vida, fuerte abrazo.

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