Nuestra Esperanza es Eterna
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 6 may 2025
- 2 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Tito 1 / Jeremías 13-14 / Salmos 125
Salmo 102:24-28
"Dije: «Dios mío, no me lleves a la mitad de mis días; Tus años son por todas las generaciones. Desde la antigüedad Tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de Tus manos. Ellos perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos como una vestidura se desgastarán, como vestido los cambiarás, y serán cambiados. Pero Tú eres el mismo, y Tus años no tendrán fin. Los hijos de Tus siervos permanecerán, y su descendencia será establecida delante de Ti»"
Abrumado por su sensación de gran debilidad en la aflicción y por la conciencia de la grandeza de Dios y su victoria final, el salmista hace lo correcto. Clama en oración, suplicando la ayuda misericordiosa de Dios.
El contraste era claro para el salmista. El Dios poderoso es eterno y puede hacer todas las cosas. Las cosas que Dios crea pueden perecer, pero Él mismo permanecerá.
Dios tiene poder completo sobre la creación, incluido el poder de mudar los cielos como le plazca. Sin embargo, Él mismo es inmutable y eterno.
El salmista termina su oración y este salmo con una nota de confianza, incluso de triunfo. Su aflicción parece haber permanecido, y no proclama esperanza para su angustia actual. Al mismo tiempo, confía plenamente en la bondad de Dios y en la victoria final para Su pueblo. Si el salmista no lo vio en su propia época, sus hijos seguramente lo verían, y su descendencia será establecida por la bondad y la fuerza de Dios.
Dios te bendiga, tu vida está en manos del Eterno y Soberano Señor, Él es nuestra confianza, Él es nuestra esperanza, mantén tu mirada puesta en Él y confía, Él obrará a tu favor, fuerte abrazo.

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