La Vida Bienaventurada de Quien Teme a Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 2 sept 2025
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Lucas 20:27-47 / Génesis 37 / Salmos 28
Salmo 112:1
"¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor, que mucho se deleita en Sus mandamientos."
Como muchos otros en esta sección de los salmos, Salmos 112 comienza con ¡Aleluya! Esta expresión era tanto la alabanza personal del salmista como una exhortación a otros a alabar a Dios.
Los salmos 111 y 112 pueden haber sido compuestos juntos; en realidad, están puestos juntos en la colección a propósito. Salmos 111 terminó con la idea de que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría; ahora el salmista explica la bienaventuranza del que teme al Señor.
Este bienaventurado no teme a Dios en un sentido de miseria, miedo u obligación. Este salmo habla de alguien que se deleita en gran manera en los mandamientos de Dios.
El hombre que debidamente ‘teme a Dios’ es liberado de cualquier otro temor; el hombre que ‘se deleita en los mandamientos de Dios’, se libera de todo deseo desordenado de las cosas terrenales.
Dios te bendiga, obedece al Señor, deléitate en Él, gózate en Su Palabra y hallarás plenitud de vida, teme a Dios y guarda Sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre, fuerte abrazo.

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