La Poderosa Defensa de Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 12 abr 2024
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Mateo 24:1-31 / Números 25-27 / Cantares 6:4-8:4
"Oh Dios, no estés lejos de mí; Dios mío, apresúrate a socorrerme.
Sean avergonzados y consumidos los enemigos de mi alma; sean cubiertos de afrenta y de ignominia los que procuran mi mal"
Salmo 71:12-13
Con enemigos tan decididos como se describen en las líneas anteriores, el salmista necesitaba la ayuda de Dios pronto.
El salmista primero dice: ‘Oh Dios’, luego dice: ‘Dios mío’. Es una gran súplica cuando nos aferramos a Dios con la declaración personal de la fe que clamamos: ‘Dios mío, apresúrate a socorrerme’.
Esta era la ayuda que pedía el salmista. Quería que Dios golpeara a sus adversarios con confusión y los consumiera, con desaprobación y deshonra. No solo los quería derrotados, sino también desacreditados.
Dios puede hacer brillar nuestra defensa y dejar en evidencia a quienes actúan de manera injusta contra nosotros.
Dios te bendiga, refúgiate en el Señor, este fin de semana busca su protección, descansa en Él, celebra tu fe, congrégate y honra al Señor con tu vida, Él te puede bendecir una vez más y responder a tu oración, fuerte abrazo.


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