La Palabra Sacia tu Apetito Espiritual
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 16 ene
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Hechos 9:26-43 / Josué 5:2-6:27 / Job 23
Salmo 119:103-104
"¡Cuán dulces son a mi paladar Tus palabras!, sí, más que la miel a mi boca. De Tus preceptos recibo entendimiento, por tanto aborrezco todo camino de mentira."
El salmista sentía que la Palabra de Dios era tan agradable para él como las cosas dulces – ¡aún más que la miel! El tiempo dedicado a la Palabra de Dios no era un deber desagradable; era una dulce experiencia por la cual estar agradecido.
El salmista tenía muy poco de la Palabra de Dios – tal vez solo los cinco libros de Moisés y algunos libros más. Tenemos muchas más riquezas y dulzura en la Palabra de Dios que él; sin embargo, la mayoría de nosotros parece valorarlo menos.
La inteligencia obtenida por el salmista le daba el discernimiento y el poder para perseverar y aborrecer todo camino de mentira.
Si la Palabra de Dios no nos es muy dulce, ¿tenemos realmente apetito? Salomón dice: ‘El alma llena aborrece el panal de miel; pero para el hambriento, todo lo amargo es dulce’ (Proverbios 27:7). ¡cuando un alma está llena de sí misma y del mundo y de los placeres del pecado, no nos debe sorprender que no vea dulzura en Cristo, porque no tiene apetito!
Dios te bendiga, feliz fin de semana, congrégate, sacia tu apetito de conocimiento del Señor junto a tu Iglesia local, comparte tu fe y crece espiritualmente, busca al Señor y Él se dejará encontrar, fuerte abrazo.
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