La Palabra es Nuestra Heredad
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 22 ene
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Hechos 11:19-30 / Josué 13-14 / Job 27
Salmo 119:111-112
"Tus testimonios he tomado como herencia para siempre, porque son el gozo de mi corazón. He inclinado mi corazón para cumplir Tus estatutos por siempre, y hasta el fin."
El salmista se regocijaba en la Palabra de Dios con un profundo gozo de corazón. Por tanto, los testimonios se convirtieron en su heredad… para siempre.
¿Cuál es la heredad espiritual del salmista, es decir, hacia qué está mirando y en qué trabaja? ¿Alguna recompensa celestial? ¿Una palabra de elogio de Dios? Sorprendentemente, dice que su herencia es de lo que ha estado hablando todo el tiempo: la Palabra de Dios misma.
El tema se enfatiza una vez más. El salmista nunca abandonaría la Palabra de Dios – nunca dejaría de leer, aprender, meditar y, especialmente, obedecerla.
Toda esta sección termina con una declaración que debe leerse a la luz de la afirmación inicial, y la siguiente experiencia y necesidad. Es la entrega total a la voluntad de Dios… hasta el fin
Dios te bendiga, toma posesión de tu heredad, de ella vives, en ella vives, es tu tesoro, tu porción. Si un hombre es conocido por su herencia, permite que otros te conozcan por la tuya, lo que la Palabra de Dios hace en tu vida es tu heredad, lo que ella hace en ti muestra que Él no se calla y que Su amor por ti es continuo, fuerte abrazo.
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