La Falsedad del Mundo
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 10 may 2024
- 2 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Hechos 5:17-42 / Deuteronomio 25-27 / Job 16
Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar, y beben las aguas de la abundancia. Y dicen: «¿Cómo lo sabe Dios? ¿Hay conocimiento en el Altísimo?». Miren, estos son los impíos, y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas.
Ciertamente en vano he guardado puro mi corazón y lavado mis manos en inocencia, pues he sido azotado todo el día y castigado cada mañana. Salmo 73:10-14
En los versículos anteriores, Asaf nos dijo que el impío pone su boca contra el cielo. Aquí, nos dice lo que el impío y sus asociados dicen contra el cielo. Afirman que Dios es ciego o ignorante; por lo tanto, pueden hacer lo que quieran y Dios no puede hacer nada contra ellos.
En su frustración, Asaf veía la vida de los impíos como la buena vida. Siempre están sin ser turbados; y siempre alcanzaron riquezas. Son recompensados por su maldad por un Dios que parece ser tan ignorante como los malvados dicen que es.
La frustración seguía creciendo para Asaf. Sentía que era vano para él ser puro de corazón, que era vano para él tener manos limpias delante de Dios, que era vano para él el ser inocente.
Asaf sentía que su vida era mucho más difícil que la vida del impío. Mientras que el malvado disfrutaba de toda su riqueza, comodidad y orgullo, Asaf tenía que soportar ser azotado y castigado, y tenía que soportarlo todo el día y todas las mañanas.
Asaf estaba exagerando. La vida de los malvados no era tan buena como él observaba, ni su vida era tan mala como él pensaba que era. Sin embargo, no se puede negar ni contradecir el sentimiento que motivaba a Asaf en este salmo, y en cambio podemos identificarnos fuertemente con ese sentimiento.
Dios te bendiga, no permitas que el mundo te deslumbre, el mundo ha falseado la felicidad y la satisfacción, exagerando la inclinación al placer, el Señor te invita a entrar por la puerta angosta, y te previene de no entrar por la puerta ancha, pues esta lleva a la perdición, cuida tu corazón, de él mana la vida, fuerte abrazo.

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