La Bendición de Estar en la Precensia de Dios
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 15 oct 2024
- 2 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Marcos 11:15-33 / 1 Reyes 2 / Oseas 5:4-15
Salmo 84:1-2
"Cuán preciosas son Tus moradas, oh Señor de los ejércitos! Anhela mi alma, y aun desea con ansias los atrios del Señor; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo."
El título de este salmo es Al músico principal; sobre Gitit. Salmo para los hijos de Coré. Estos hijos de Coré fueron levitas, de la familia de Coat. Para la época de David, parece que servían en el aspecto musical de la adoración en el templo.
La palabra traducida como moradas, también puede ser traducida como tabernáculo, por lo que quizás uno o más de los hijos de Coré hayan compuesto este salmo en los días del tabernáculo. También es posible que el autor se refiriera al templo de una manera histórica y pintoresca. El cariño es claro; él amaba la casa de Dios, ya fuera una tienda o un edificio permanente. Consideraba Sus moradas hermosas, preciosas.
El aprecio del salmista por la casa de Dios no se debía simplemente a que fuera hermosa. Su alma anhelaba la casa de Dios, e incluso arde en deseo cuando se le niega el privilegio de encontrarse con Dios entre Su pueblo.
La casa de Dios era querida y deseada por el salmista porque era donde se encontraba con Dios. Todo dentro de él – corazón y carne – anhelaba a Dios y Su casa.
Dios te bendiga, anhela pasar tiempo en la presencia del Señor, búscalo Él puede ser encontrado, el Padre anhela reunirse con Sus Hijos, estar en la presencia del Señor llena nuestra vida de paz, dirección y poder, acércate confiadamente y Él te recibirá, fuerte abrazo.

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