Dios es Quien Nos Rescata
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 3 oct 2025
- 2 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Hebreos 13 / Éxodo 18-19 / Proverbios 8
Salmo 116:8-11
"Pues Tú has rescatado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, mis pies de tropezar. Andaré delante del Señor en la tierra de los vivientes. Yo creía, aun cuando decía: «Estoy muy afligido». Dije alarmado: «Todo hombre es mentiroso»."
La crisis fue profunda, hasta la muerte. La liberación fue grandiosa, trayendo consuelo a los ojos llorosos y fortaleza a los pies que resbalaban. Esta poderosa alabanza coincidía con la grandeza de la liberación.
Estas fueron las palabras de agradecimiento del salmista después de su liberación. También fueron las palabras de confianza, cantadas con fe, por Jesús antes de cada agonía de la cruz venidera. Podía ir a la cruz con plena confianza de que, habiendo sido rescatado de los pies que resbalaban, volvería a caminar en la tierra de los vivientes.
Lleno de fe, el salmista confió en Dios en la profundidad de su angustia. Fue un anticipo vago de la fe más grande, demostrada por Jesús entre sus discípulos antes de la cruz.
La amarga experiencia del salmista hacía que esto pareciera una declaración lógica, pero esa era una conclusión apresurada. Aunque abandonado por todos sus discípulos (y compañeros en el canto), Jesús no llegó a esta apresurada conclusión.
Dios te bendiga, aprende a callar cuando estás en la aflicción y la prueba, es mucho mejor guardar silencio cuando nuestro espíritu está perturbado y apresurado, porque es mucho más fácil decir que desdecir; podemos arrepentirnos de nuestras palabras, pero no podemos retirarlas para deshacer el daño que han hecho, feliz fin de semana, congrégate y alaba al Señor, fuerte abrazo.

Comentarios