Comprométete con la Palabra
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 10 nov 2025
- 1 Min. de lectura
La Biblia en un año:
Mateo 14:1-21 / Levítico 20-21 / Proverbios 30
Salmo 119:13-16
"He contado con mis labios de todas las ordenanzas de Tu boca. Me he gozado en el camino de Tus testimonios, más que en todas las riquezas. Meditaré en Tus preceptos, y consideraré Tus caminos. Me deleitaré en Tus estatutos, y no olvidaré Tu palabra."
El salmista entendía la importancia de no solo leer o escuchar en silencio la palabra de Dios, sino también la importancia de decirla. Declarar la palabra de Dios (todas las ordenanzas de tu boca) con sus labios era otra parte de su relación y amor por Dios.
El salmista entendía el verdadero valor de la palabra de Dios; le daba tanto gozo como toda riqueza.
La grandeza de la palabra de Dios ha llevado al salmista a una gran resolución para su vida. Su vida estará llena de la palabra de Dios, en su mente (meditaré . . . consideraré), en su corazón (me deleitaré), y en sus hábitos (no olvidaré).
Podemos concluir confiadamente que, nosotros, el pueblo de Dios, debe tener Su Palabra no solo en la mente y el corazón, sino también en los labios. Pronunciarla es poderoso, y no debe ser descuidado.
Dios te bendiga, medita en la Palabra del Señor, considérala en cada decisión y alégrate en lo que ella te dice, hacer la Palabra tu guía te hace espiritualmente fuerte y te ayuda en tu caminar diario, fuerte abrazo.

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