Ayúdanos Señor
- Alberto Mario Ferrer Rodriguez
- 2 ene
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La Biblia en un año:
Hechos 4:23-37 / Deuteronomio 21-22 / Job 14
Salmo 119:85-86
"Fosas me han cavado los soberbios, los que no están de acuerdo con Tu ley. Todos Tus mandamientos son fieles; con mentira me han perseguido; ¡ayúdame!"
Las trampas puestas contra el salmista eran en realidad directamente contra la ley de Dios.
La idea es que lo cazaban como si fuera un animal salvaje. “La manera de tomar bestias salvajes era ‘cavando pozos’ y cubriéndolos con césped, sobre el cual, cuando la bestia pisaba, caía al pozo, y allí era confinada y apresada”.
El salmista hallaba fidelidad y refugio en los mandamientos de Dios; esto era un fuerte contraste con la persecución que encontraba de sus enemigos. En esos momentos, él oraba la oración lógica: Ayúdame.
Muchas veces los santos afligidos han gemido estas palabras, porque son adecuadas para mil situaciones de necesidad, dolor, angustia, debilidad y pecado.
Dios te bendiga, iniciamos un nuevo año, nuestro compromiso es mantenernos firmes en nuestra fe: ‘Ayúdame, Señor’, será una oración apropiada para la juventud y la vejez, para el trabajo y el sufrimiento, para la vida y la muerte. Ninguna otra ayuda es suficiente, pero la ayuda de Dios lo es todo y nos entregamos a ella sin miedo, fuerte abrazo.
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